Spa e hidromasaje son dos conceptos que han permanecido unidos a lo largo de los siglos. Sin embargo el uso de las aguas minerales como remedio sanador ha ido evolucionando con el paso del tiempo. Desde los tiempos más remotos el ser humano consideró que el uso del agua podía protegerle de las enfermedades. 
Actualmente el spa y el hidromasaje lideran una corriente de salud y bienestar de moda en todo el mundo. Como resultado, la terapia de spa está recibiendo una atención renovada tanto en la medicina como en el turismo.

Por ese motivo, en este artículo ofrecemos información sobre la etimología, origen, historia y beneficios del spa y del hidromasaje.

Etimología de spa e hidromasaje

Etimología de Spa

 

Existen dos teorías sobre la etimología de la palabra Spa. Una hipótesis es la que utiliza los acrónimos de diferentes frases latinas relacionadas con la salud y el agua. La primera opción es que spa es el acrónimo de “Salute Per l’Acqua” cuyo significado es “Salud por el agua”. Así mismo existe otra variante como “Sanitas per aquam o “Salus per aquam” (salud a través del agua). Otra alternativa es el acrónimo de “Sanare Per Aquam” (sanar por el Agua). Pero, de todas formas, no hay ninguna certeza de que sea así.

La teoría más aceptada es la que alude a la ciudad belga de Spa. En dicha ciudad los soldados del imperio romano tomaban baños en las fuentes de aguas minerales calientes para tratar la fatiga y las heridas sufridas en combate. Plinio el Viejo dejó constancia de estos hechos en su Naturalis Historia (77-79 d.C.). Según Plinio una tribu llamada tungros vivía en una zona, donde hoy se encuentra la ciudad de Spa que tenía una fuente donde el agua bullía con burbujas de sabor ferruginoso. Relataba que el agua depuraba el cuerpo, curaba la fiebre y descomponía las piedras del riñón.

 

 

 

Etimología de Hidromasaje

 

La palabra hidromasaje (masaje dado utilizando agua) viene de la unión de la palabra de origen griego “υδρο” hidro (agua) y de la palabra de origen francés massage (amasar, hacer una masa, masajear).

El primer testimonio de la palabra masaje se halló  en unos textos de la Antigua Mesopotamia. Posteriormente aparecen registros en otras culturas como en sánscrito “Makeh” (apretar con suavidad), en hebreo “Mashech” (palpar, tantear), griego “Massien” (amasar, frotar), que deriva en la palabra latina massa (masa, amontonamiento, volumen), y finalmente en la palabra francesa “Masser” (amasar, sobar) …

 

 

 

Spa e hidromasaje: Origen  e historia

Origen e historia del spa

 

La utilización del spa y del hidromasaje tiene su origen en la prehistoria. Por lo visto creían que las aguas minerales tenían poderes curativos.

La utilización de spas se conoce como balneoterapia, del latín balneum (baño) y se define como “el supuesto beneficio de la enfermedad al bañarse”.
 
 

Grecia Clásica

Los ciudadanos de la Grecia clásica fueron pioneros en practicar el baño regular y el masaje con chorro de agua.  Los griegos practicaban los baños en agua dulce de los manantiales, aunque también se bañaban en el mar (talasoterapia). Al principio, el baño lo practicaba la clase alta en sus baños privados, pero después el estado abrió baños públicos. Los establecimientos  se componían de dos cámaras: el baño, con un esclavo que vertía agua, y la zona de masaje.

Baños de Kronios en la Olimpia de la Gracia clásica en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

“Kronios baths” por Michael Nicht licenciado bajo CC BY-SA 4.0

Una evidencia de la utilización del baño como proceso sanador es un relato escrito por Hipócrates (460- 370 a. C.), médico griego, considerado el padre de la medicina moderna. Hipócrates consideró que las dolencias eran generadas por un desequilibrio de los fluidos corporales. Él afirmaba que para gozar de una buena salud era primordial tomar un baño y un masaje todos los días. Está práctica se denomina balneoterapia.

Tomar el baño solía ser un tratamiento popular para una amplia gama de enfermedades en los tiempos de la Grecia Cásica.
 
 

Imperio romano

Durante el reinado del primer emperador romano César Augusto (27 a.C. – 14 d.C.), también conocido como Octavio, Roma contaba con un gran número de baños.  Dichos recintos públicos se utilizaban. principalmente, para curar las heridas de los soldados de las legiones. Posteriormente los baños romanos se emplearon como forma de relajación y descanso, para todos los ciudadanos. Los baños no sólo eran un lugar para la limpieza o la relajación, también eran un lugar para relacionarse.

Los baños, en Roma, se dividían en tres categorías: baños domésticos (balnea), privados (balnea privata) y públicos (balnea publica). Con la introducción de acueductos, los baños públicos se transformaron en mastodónticos edificios (termas) con gran capacidad.

Ruinas de las termas de Caracalla del imperio romano, en Roma, en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

Termas de Caracalla, Roma

Los romanos también construyeron baños en todas las demás regiones que formaban parte de su imperio. Por lo tanto, los baños eran parte fundamental de la vida social de los ciudadanos de esas regiones romanas.

En el año 43 d.C. los romanos crearon en Britannia (actual Gran Bretaña) el primer balneario inglés, Aquae Sulis, en la ciudad de Bath. Construyeron un sofisticado complejo de baños, utilizando las aguas de manantial de la ciudad, junto con un templo dedicado a la diosa Sulis Minerva.

Los baños romanos desaparecieron junto con el imperio (476 d.C), y Aquae Sulis quedó en un estado de abandono. Pero la gente seguía valorando las fuentes termales y minerales.
 
 
Edad Media

Al principio, con el auge del cristianismo, se prohibió la cultura del baño. Por otro lado se impulsaba la oración como método para sanar de las enfermedades padecidas. Los baños fueron transformados en iglesias, aunque algunos aristócratas siguieron utilizándolos. Así que la prohibición de los baños persistió durante muchos siglos. Por consiguiente, las personas se mantuvieron alejadas del baño durante mucho tiempo, a veces durante años.

Collin Le Loup, un herrero de Lieja, Bélgica, descubrió a principios del siglo XIV los manantiales en la ciudad de Spa, Bélgica. Es por ello que cualquier centro de salud situado junto a un manantial natural fue denominado “Spa”.

En esa época los métodos de curación que ofrecía la medicina eran muy limitados y, por tanto, la gente se desplazaba a los manantiales para tratar sus dolencias. Asimismo las instalaciones eran primitivas y los ricos y los pobres no estaban separados, sino bañados en las mismas piscinas.
 
 
Renacimiento

En el siglo XVI,  los baños públicos volvieron a caer en desgracia ya que fueron considerados  fuentes de enfermedades contagiosas. Además, a causa de las penurias sufridas por las guerras, los baños públicos resultaban inaccesibles para la población. Sin embargo, la clase alta siguió haciendo uso de los baños, preferiblemente al aire libre, en manantiales de agua tibias.

En Italia recuperaron tratamientos médicos de épocas precedentes, y se apreció el valor de la hidroterapia. Por eso se analizaron las aguas para conocer sus componentes minerales. Al mismo tiempo, en 1571, Bacci publicó “De thermis”,  donde afirmaba que bañarse era una disciplina con sus propios fundamentos.

El uso del baño se expandió desde Italia a toda Europa, principalmente a Francia. En el siglo XVII coexistieron dos categorías de balnearios:  manantiales de agua fría, para sanar, y aguas termales, para  beber y bañarse.
 
 

Siglo XIX

Las grandes ciudades balneario como Baden-Baden (Alemania) o Bad Gastein (Austria) eran lujosos destinos para la clase alta europea. Estas grandes ciudades balneario eran el equivalente de los principales centros médicos de hoy en día. Además, de su función sanadora, estas ciudades completaban su oferta con centros deportivos, recreativos y sociales. Cada balneario tenía su propio teatro, casino y zonas para pasear, además de los edificios de baños. En su mejor momento disfrutaron de una gran creatividad cultural, artística y política.

En Estados unidos el entusiasmo por el spa comenzó en 1815 con la creación del primer spa en Saratoga Springs, Nueva York. La gente comenzó a ver los balnearios como centros imprescindibles para mejorar su salud y bienestar
 
 

Siglo XX

A principios de siglo XX, Lido, en Venecia, fue el centro balneario más famoso del continente europeo. El Hotel Des Bains , frecuentado por la nobleza, escritores y artistas, fue el balneario más célebre.
 
 
Hotel Balneario Des Bains, en Lido, Venecia,en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

Hotel Balneario Des Bains en Lido Venecia

 
En 1910  Elizabeth Arden abrió, En Estados Unidos, el primer spa de día, concretamente en Manhattan, Nueva York. Este spa ofrecía manicuras y tratamientos faciales.

La industria del spa se estancó en la década de 1930 por la segunda guerra mundial y  la depresión económica. Además al auge de la medicina moderna y  la proliferación de centros turísticos costeros resultaron ser una gran competencia. A pesar de ello los balnearios no desaparecieron totalmente. Sobre todo, en Francia, España, Italia o Alemania los balnearios de talasoterapia siguieron funcionando.
 
El auge de la nueva generación de spas surgió en Estados Unidos en 1940. El matrimonio Szekely inauguró, en Tecate, Baja California, México, “Rancho La Puerta”, un hotel spa para apasionados de la salud.

El concepto moderno de spa realmente comenzó a despegar en la década de 1980 y actualmente está disfrutando de crecimiento exponencial.

Origen e historia del hidromasaje

 

El actual masaje con chorro de agua tiene su origen en la Grecia clásica y en el Imperio Romano.  Después, en 1752, Tobias Smollet escribió un ensayo, “Sobre el uso externo del agua”, y así surgió el hidromasaje moderno. Se comenzó a utilizar agua a alta presión, dirigiéndola hacia cualquier parte del cuerpo para tratar una gran variedad de afecciones. Desde los años 60 la hidroterapia y el masaje se ha utilizado constantemente como aplicación de la medicina alternativa.

El hidromasaje surge de la unión de dos tratamientos: hidroterapia (utilización del agua como elemento terapéutico) y masaje (presión, frote o golpe rítmico y con intensidad adecuada que se proporciona en determinadas partes del cuerpo). Gracias a estos dos métodos se genera un micro masaje a presión, creado por la unión de diferentes agentes, como la temperatura, los flujos y burbujas del agua, ajustables en intensidad, presión y dirección. El hidromasaje se puede realizar en agua caliente (35/40 ° C) o en agua fría, dependiendo del resultado que se quiera obtener.

 
 

Siglo XIX

A principios del siglo XIX la curiosidad por el baño, con aguas minerales, aumento de forma considerable. Los médicos consideraban que existía un manantial para cada tipo de enfermedad. Priessnitz, agricultor, curandero e impulsor de la hidroterapia, y Kneipp, conocido como el “médico del agua”,fomentaron el uso de la balneoterapia (uso medicinal del agua termal) y de la hidroterapia.

 
 

Los hermanos Jacuzzi: pioneros del hidromasaje moderno

Los hermanos Jacuzzi formaban parte de una familia italiana que emigró a California a principios de 1900. Desde un primer momento desarrollaron una gran pasión por la invención que los llevó a crear una bomba de agua que transformó la agricultura americana.

 
 

Jacuzzi en el jardín, con vistas a la ciudad, en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

“Hotel de Maya, Kobe, Japan” por 663highland licenciado bajo CC BY-SA 3.0

 

En la década de los años 40 el bebé de Cándido Jacuzzi contrajo una artritis reumatoide. Es por ello que buscando una solución para la enfermedad que padecía su hijo, rediseñó la bomba agrícola para generar un flujo de burbujas en el agua que tenían un efecto de masaje, y parecían proporcionar alivio al niño enfermo.

Años después, Roy Jacuzzi, en 1968, realizó algunos cambios estructurales en la bomba y la bañera para hacerlo más accesible. Posteriormente, viendo el potencial comercial del invento, creó una empresa para producirlo en serie. El spa en casa se convirtió en un producto novedoso y extremadamente popular.

 
 

 Jacuzzi, bañera de hidromasaje y alfombra de hidromasaje

La bañera de hidromasaje es una bañera tradicional equipada con jets (chorros), situados en las paredes de la bañera. Dichos chorros proyectan agua a presión a una temperatura recomendable de entre 38º C y 40º C.  y proporcionan un masaje en las partes del cuerpo que nos interese tratar.

La única diferencia entre un Jacuzzi y una bañera de hidromasaje es el nombre. Un Jacuzzi es un nombre comercial aplicado a una bañera de hidromasaje que por su gran éxito comercial es más conocida por el nombre de marca. La bañera de hidromasaje Jacuzzi fue la primera en salir al mercado además de tener una gran calidad.

 
 

Alfombra de hidromasaje Paix en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

Alfombra de hidromasaje “Paix” de Franquihogar”

 

La alfombra de hidromasaje es un accesorio que se coloca en el fondo de una bañera tradicional y realiza una función semejante a la bañera de hidromasaje. Llenamos la bañera con agua, nos tumbamos sobre la alfombra, que dispone de un calentador de agua, un sistema vibrador y un generador de burbujas, y disfrutamos de un masaje relajante.

Beneficios del hidromasaje 

Mejora el sueño

El insomnio afecta a un porcentaje elevado de la población y el hidromasaje ayuda a reducir este trastorno. Para dormir mejor es recomendable tomar un hidromasaje durante quince minutos, en agua caliente, hora y media antes de acostarse. Debido al aumento de la temperatura corporal te dormirás rápidamente.

 

Reduce el estrés y la ansiedad

En una bañera de hidromasaje la inmersión en agua caliente, la flotabilidad y el masaje se unen para crear una sensación relajante y de bienestar. Uno de los principales beneficios de la bañera de hidromasaje es, sin duda, la capacidad de reducir el estrés, la tensión muscular del cuerpo y disminuye la ansiedad.

La efectividad del hidromasaje también se mejora si se combina con aromaterapia. Si disuelves en el agua soluciones relajantes como el bálsamo de manzanilla o aceites con esencia de lavanda, el efecto relajante se intensificará. Por lo tanto cuanto más eficiente sea el hidromasaje mayor será la sensación de relajación y bienestar.

El agua caliente eleva tu temperatura corporal, dilatando los vasos sanguíneos, lo que hace que aumente la circulación de la sangre. La flotabilidad reduce el peso corporal alrededor de un 80% disminuyendo la presión sobre las articulaciones y los músculos. El hidromasaje activa las boquillas de chorro (jets) dirigiendo una mezcla de aire y agua caliente hacia tu cuerpo relajando los músculos tensos y liberando endorfinas, provocando una agradable sensación de paz y calma.

 

Mitiga el dolor y acelera la circulación

Asimismo tomar baños periódicos en bañeras de hidromasaje es especialmente beneficioso para las personas que se están recuperando de lesiones traumatológicas. Además alivia el dolor a quienes padecen reuma, gota o artritis.

El agua caliente mejora la circulación sanguínea, reduce la inflamación de las articulaciones y relaja los músculos contracturados. Como resultado muchas personas se sienten más fuertes y flexibles.

Bañera de hidromasaje exterior en una estación de esqui en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

Hot tub at Big White Ski Resort, Canada,  por Claire Rowland  claire rowland    licenciado bajo CC BY-SA 3.0

 

Mejora los niveles de azúcar en la sangre

La toma periódica de baños de hidromasaje podría disminuir los niveles de azúcar en la sangre en pacientes de un determinado tipo de diabetes, la de tipo 2.  Los chorros de agua caliente son beneficiosos los pacientes con este tipo de diabetes.

 

Disminuye la presión arterial

La temperatura del chorro de agua hace que el cuerpo aumente el flujo sanguíneo y produzca más oxígeno, revitalizando las células. Las células se dilatan y disminuye la resistencia al corazón. Por lo tanto se reduce la presión arterial y mejora la salud cardiovascular.

 

Mejora la celulitis

El hidromasaje genera efectos positivos sobre la celulitis. De hecho, la acción del hidromasaje estimula tanto el tejido superficial de la piel como los músculos.

Los chorros de agua caliente y aire generan una microcirculación que reduce la retención de agua y la celulitis. Dicho efecto se hace patente después de las primeras sesiones, notarás tu piel mucho más firme.

 

Regenera el aspecto de la piel

El hidromasaje puede prevenir problemas estéticos y físicos. Si se utiliza correctamente el agua caliente alivia las contracturas y mejora la circulación de la sangre, mientras que el agua fría tonifica todo el cuerpo. De esta forma la piel presenta un aspecto más suave, luminoso y juvenil.

Consejos para el hidromasaje ideal 

Elegir la bañera más adecuada

Es esencial seleccionar una tina que se ajuste a tus gustos y, si tomas el hidromasaje en tu casa, que se adapte a las condiciones de tu baño.

 

Disponer la piel

Es imprescindible exfoliar tu piel, con una crema especial para ello, para retirar de tu piel las células muertas.

 

Preparar el ambiente adecuado

Para disfrutar de una sesión de masaje inolvidable es esencial preparar el ambiente adecuado a tus necesidades. Por lo tanto, los colores y sonidos juegan un papel primordial. Los colores, en luces y decoración, y la música te ayudarán a relajarte o revitalizarte.

 

Utilizar aceites esenciales para mejorar la piel

Es imprescindible utilizar los aceites esenciales adecuados para exhibir una piel suave, tonificada y juvenil.

La celulitis puede mejorar empleando aceite de ciprés. Para tonificar o suavizar la piel tienes distintos aceites como aceite de incienso, aceite de salvia, aceite de mandarina o aceite de lavanda.

Para rejuvenecer la piel puedes elegir aceite de zanahoria, aceite de mirra, aceite de geranio o aceite de eucalipto.

 

Utilizar Establecer la presión y temperaturas adecuadas

Para disfrutar de un hidromasaje verdaderamente relajante es aconsejable que la presión sea mesurada, y que la temperatura oscile entre 32 y 37 ºC.

 

Dedicarse las sesiones y el tiempo necesarios

No debes utilizarlo más de 2 o 3 veces a la semana, hora y media antes de acostarte. El hidromasaje perfecto debe durar entre 15 ó 20 minutos.

 

Estirar tu cuerpo e hidratar tu piel

Para que el cuerpo vuelva a su temperatura y presión natural es aconsejable cubrirse con un cómodo albornoz y realizar unos suaves estiramientos. Además, después de secarte, es primordial humedecer tu piel.

Icono de advertencia para contraindicaciones en la entrada de spa e hidromasaje del blog de FranquihogarContraindicaciones

El hidromasaje no es aconsejable para personas de edad avanzada, mujeres embarazadas, niños, personas muy delicadas, con Insuficiencia cardiaca o con procesos inflamatorios o infecciosos.

Infografía sobre spa e hidromasaje en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

Fuentes consultadas

 

 

 

 

Imagotipo de objettivo benessere en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

Imagotipo de Jacuzzi en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

Imagotipo de the good spaguide en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

 

 

Imagotipo de Etimologías de dechile.net en la entrada de bambú del blog de Franquihogar

Imagotipo de Aura Wellness Spa en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

Imagotipo de Healthy Weight Secret en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

 

 

 

 

 

Imagotipo de Champneys health spa en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

Imagotipo de paginemediche.it en la entrada de spa e hidromasaje del blog de Franquihogar

 

 

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